jueves, 3 de enero de 2008

Escrito en un libro abandonado en un viaje

" Tengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar. Si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha. Si en cierto instante hubiera dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí. Si en determinada conversación hubiese tenido frases que sólo ahora en el entresueño elaboro. Si todo esto hubiera sido así hoy sería otro y quizá el Universo entero sería insensiblemente llevado a ser otro también. Pero sólo ahora lo que nunca fui ni seré me duele. Voy a pasar la noche a Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa pero cuando llegue a Cintra me va dar pena de no haberme quedado en Lisboa. Siempre esta inquietud sin resolución, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del espíritu por nada. En la carretera de Cintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parecía hace poco proporcionarme libertad es ahora algo en lo que estoy encerrado. A la izquierda, hacia atrás, la casucha modesta. La vida allí debe ser feliz sólo porque no es la mía. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha soñará: ese que va en el auto es feliz. "

P.D. "Si todo esto hubiera sido así hoy sería otro y quizá el Universo entero sería insensiblemente llevado a ser otro también. Pero sólo ahora lo que nunca fui ni seré me duele."

8 comentarios:

Raúl dijo...

Esto es tan bueno que no merece no tener ningún comentario. Le anoto uno.

laura dijo...

LO FATAL (Ruben Darío)

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror …
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!

laura dijo...

Mi viejo se sentaba en frente nuestro y nos preguntaba: "hijo, sos feliz?" uno a uno mis hermanos respondían rápido que sí. Lo serían o lo dirían para ver a mi viejo con la respuesta que él quería. Cuando era mi turno, yo no podía responder, no sabía qué decir, me angustiaba. Entonces, él me andaba persiguiendo y yo vivía huyendo de ese diálogo exigente de a dos.
A veces me he sentido vacía, varias veces he llorado con el desconsuelo más profundo, he vivido un amor a la distancia, uno al límite de la locura, otro amor (el más amor) que me ha casado porque me hizo sentir libre, muchas veces sentí gran emoción y en ocaciones lloré de risa. Y claro que suelo angustiarme por lo que no tengo. No sé si pueda colgarme un cartel que diga "soy feliz" pero sí diré que me encanta vivir, que vale diez mil veces la pena!

Raúl dijo...

Me aportaste algo. Gracias:)

marisa dijo...

Laura: me conmovió tu comentario, la nobleza es un privilegio, para mí es una ardua tarea. Siento una sana envidia.

Cintia dijo...

Para mi la felicidad consiste en su misma busqueda, en moverte, en cambiar y crecer.
Ojo Marisa con confesar envidia, seras sumergida en agua helada.

marisa dijo...

ay, ay, ay! Igual parece que tenemos un tórrido verano!

Fer Gomez dijo...

No creo en ser feliz como algo continuo, creo que existen momentos en los que uno se siente feliz por tal o cual motivo. Asi como uno se siente triste o contento. Conozco gente que siente como Cintia, que el cambio, el camino a una meta lo hace mas feliz que el hecho de cumplirla en si. Me parece barbaro, siempre y cuando, no genere insatisfacciones continuas. Lo tipico, cuando logro algo ya no me importa mas porque estoy pensando en el siguiente paso. No digo no progresar, digo valorar lo obtenido y capitalizarlo, no tirarlo para volver a empezar.