viernes, 4 de julio de 2008

El 1

El mejor amigo. La mamá. La pareja. Un nuevo autor de libros de autoayuda. Asistencia al suicida. El brasileño de las 12 de la noche. Las vías del tren.

Cada uno acude a lo que tiene a mano. Mi prescripción es escuchar Meditango, (para mí) el milagro de convertir una obra musical en un ensayo sobre la determinación para seguir adelante cuando no se ve el camino:




Mi modesto recordatorio para Astor Piazzolla, en el día y mes anotados sobre un documento público denominado parte de defunción.

3 comentarios:

laura dijo...

A veces el amigo capaz de escuchar mejor algo en particular, muchas veces la pareja a quien salpico en mis intentos por salir del barro. A la mamá no la lleno de preocupaciones y le doy lo que ella quiere: una hija fuerte, aunque tal vez en parte la condeno con mi silencio por no haberme entendido en los peores momentos. Un nuevo autor de libros de autoayuda nunca probé, me suena deprimente y además, uno no es de libro para encajar justo justo en lo que ese autor pretende hacer entender. Asistencia al suicida? ni sé el número ni se me ocurriría jaja. El brasileño de las 12 de la noche, menos! es demasiado místico para mí, tan distante de las religiones. Las vías del tren jamás!!! ni otros actos suicidas llevados a la práctica.

Agrego otras opciones:
- escuchar música a todo volumen (más del género romántico) tirada en el sillón del living hasta inundarme de lágrimas.Muy apropiada "Oh melancolia" de Silvio Rodriguez
- salir compulsivamente a las vidrieras (aqui hay dos finales: regresar con bolsas con ropa que nunca compraría - un pantalón rosa fuerte elastizado! un saco con cuello ridículo! - o volver locas a las empleadas y no comprar nada!!!)
- Mirar una película dramática, acá es sólo cuestión de pegarla o no con lo que se mira, hay tanta película mala dando vuelta! o leer siempre los mismos relatos cortos y efectivos, dramáticos e identificadores, claro (tiene q ser relato corto para q la terapia sea rápida)
- Quedarme sucia con el pelo revuelto (es necesario el estado de mugre total!) en chancletas y camisón toooodo el día
- Vestirme ridícula: medias de lana largas, polainas, botas, minifalda, pullover reventado, ojos superpintados, carterita colgante y con algún peinado ridiculo tipo dos colitas altas o atado arriba con los pelos cayendo (y me quedo en casa, claro, no voy a andar asi por el vecindario jaja)
- Si se supercomplica y no se vé la salida, escribir la fecha del día en la libreta de "los días en que me hubiera tirado a las vías del tren" esto es para casos extremos (algo así como un suicidio de mentira)
- En caso de que el estado dure más: disfrutar un poquito del estado melancólico pensando que pasará, que es necesario para ver luego el sol, que cuando salga el sol va a ser brutal!
- En caso de que el estado dure aún mucho más y no pueda bien saberse la causa: recurrir inconcientemente a una fantasía que te permita contarte de forma no tan angustiosa tus angustias.
- Ir urgente a terapia (acá hay que saber encontrar el terapeuta y no como esa vieja chota que como quería a toda costa "clasificarme" y no era capaz de hacerlo con la palabra, insistía dale y dale con los tests de las mil preguntas, los dibujos, etc etc etc. y luego me entregaba el resultado por escrito!!!!!!!!!!!!!

marisa dijo...

todo eso y esperar que pase...siempre pasa...también el cine, los libros, el afecto.

Mariano A. dijo...

Quizás dentro de doscientos años se hable de Ástor como hoy hablamos de Wolfgang Amadeus.