martes, 11 de noviembre de 2008

Imperio blog

"En pocos años, Alejandro atravesó el firmamento de la historia como un meteoro: cambió la faz del mundo y puso los cimientos de una monarquía capaz de englobar al conjunto de la humanidad.....Lo había logrado todo, alcanzado todo y concluido todo, pero ahora, de repente, se daba cuenta que el hombre no vive más que de esfuerzos, de esperanzas y de sueños y todo lo que consigue es destruido por él mismo. La constumbre de emprender grandes cosas le empujaba a preparar proyectos, pero sólo por la propia fuerza de la costumbre. Todo, en él y a su alrededor se había acabado misteriosamente...Para colmar el vacío que crecía en él, se entregó a comenzar numerosas empresas, alocadamente y desligadas de un plan general......Pero en todo esto no ponía el mismo ardor que antes. Había alcanzado la frontera inmaterial donde se descubre lo fútil de las empresas humanas..."

Jacques Benoist-Méchin, Alejandro Magno.

1 comentario:

Vek dijo...

Me da tanto miedo pensar las cosas sin saber que hay un plan general que las justifique o contenga...