Los K lo denominan "modelo de competitividad". Sin embargo, la competitividad es menor mes a mes. Qué es este modelo en realidad? En 2002, Duhalde y Remes-Lavagna se encontraron con el siguiente panorama: una fuga masiva de capitales (todo el mundo quería dólares) y por ende, desmonetización (a nadie le interesaba tener pesos en el bolsillo); alto nivel de desempleo; alta capacidad productiva ociosa; ninguna fuente de financiamiento externo (El FMI le negó a Cavallo refinanciar deuda poco antes del corralito y después vino el default); grandes grupos económicos incapaces de pagar sus deudas en dólares con acreedores del exterior; inicio de la mejora de los precios de los bienes agropecuarios.
La Union Industrial Argentina representaba a un conjunto de futuras empresas en liquidación, y en lugar de ir por ayuda (lo habitual) fueron por todo. Y lo consiguieron. El nombre milagroso fue "Pesificación asimétrica". Licuaron las deudas empresariales y con la megadevaluación resultante de la corrida de 2001 y la desconfianza de 2002, les otorgó a los gloriosos empresarios argentinos la súbita competitividad que pregona "el modelo K".
Disquisición al margen: Es paradójico que a López Murphy lo hayan echado por querer bajar los sueldos estatales 12% y que luego los ya mencionados más el Sr. de Mendiguren, lograran que la gente aceptara la destrucción de sus sueldos y su poder de compra.
En ese momento, la lucha histórica industria vs. campo tuvo su ganador. No obstante, los perdedores no se tomaron la molestia de protestar demasiado, porque la devaluación licuaba sus costos internos (salarios, combustible) y la mejora de los precios de las commodities era notoria. En lugar de protestar, se subieron a las sembradoras para embolsar granos, y obvio, verdes.
Cuando K asume en 2003 y mantiene a Lavagna, el modelo se mantuvo también, pero con un agregado adicional: A la falta de financiación externa, K sumó su lucha personal contra los capitales extranjeros (Ej: Suez / Aguas Argentinas). Digo personal, porque los años han mostrado su fin último: acceder a través de testaferros a la propiedad de tantas empresas estratégicas como le fuera posible. El efecto inmediato fue desalentar la inversión extranjera, que si ocurriera favorecería la revaluación del peso.
Hasta 2006, el modelo funcionó. O mejor dicho, recorrió el tramo más favorable de su vida inexorablemente finita. Utilizando la capacidad ociosa (empresarios que con tal de tener con qué pagar las quincenas vendían al costo), la mano de obra con pocas expectativas salariales (con tal de comer, se trabajaba por lo que lo dieran) la sustitución de importaciones (la subvaluación del peso impedía el ingreso de productos importados), la destrucción del sistema financiero (la desconfianza post corralito llevó a la gente a ahorrar en inmuebles) y el escenario internacional favorable (crecimiento económico mundial por 5 años consecutivos por encima del 4%) vivimos la primavera kirschnerista.
Qué pasó desde entonces? La oferta global de bienes se estancó, porque nadie en su sano juicio invierte en este país, estando afuera o estando adentro; el superavit comercial obligó al banco central a volcar enormes cantidades de billetes para comprar el exceso de dólares y así mantener el tipo de cambio; el superavit fiscal no se utilizó para generar ahorro fiscal, exacerbando la demanda de bienes; el mercado laboral comenzó a mostrar limitaciones (no hay gente capacitada, y los desempleados no tienen capacitación alguna); las demandas salariales para recuperar el poder adquisitivo perdido en 2001-2002 generó inflación de costos que el mercado convalidó en los precios por el mayor poder adquisitivo.
A largo plazo, la competitividad lograda por el tipo de cambio irrealmente devaluado tiende a perderse por la inflación de costos y precios. La inflación en parte se origina por la suba en los precios de los productos importados, y en parte por la mayor oferta monetaria que provoca el superavit comercial a su vez parcialmente provocado por el tipo de cambio devaluado. Esto pasa en todos los países del mundo, es el abc de cualquier economía abierta. Esto no es muy abierto, pero tampoco es la URSS.
Cuál es el futuro del modelo: Por un lado, hay muchos productos y servicios que al tipo de cambio real de este momento tienen problemas para mantener sus mercados en el exterior. Por ejemplo, esta semana las automotrices plantearon que ya no es posible exportar a México. Por otro lado, comienza a perderse el efecto sustitutivo de aquellos productos importados que ya no son tan caros (ej: góndolas de delicatessens en supermercados que habían desaparecido en 2002) El contexto internacional ha cambiado: la crisis crediticia norteamericana a afectado la capacidad de compra de los norteamericanos (que realizan el 25% del consumo del mundo). La recesión norteamericana se extenderá a todo el mundo, que perderá a su principal mercado, siendo los principales afectados los países emergentes asiáticos, que son las factorías de USA - y nuestros principales clientes-. Por otra parte el aumento del gasto público comienza a poner en peligro el superavit fiscal, clave del modelo económico y político K. Las tendencias de la economía argentina:
1. Desaceleración económica: La inflación comienza a expulsar del mercado de consumo a aquellos con menor poder adquisitivo. La caída del tipo de cambio real limita la capacidad exportadora del país.
2. Desempleo: La importación hace desaparecer la producción de bienes destinados a sustituir importaciones; la incertidumbre política, la falta de crédito y la inflación postergan decisiones de inversión;
3. Superavit fiscal declinante, presión impositiva creciente: toda la entelequia K vive reposada en una verdad de almacenero: gastar menos que lo que entra. El superavit fiscal no se negocia (allí comenzó el problema de las retenciones móviles, el estallido del campo). De gastar menos, ni hablar: van por más recaudación impositiva. La presión impositiva es recesiva, ya que reasigna recursos de la economía, desde actores económicos privados hacia el estado. Un eufemismo: los privados utilizan más eficientemente los recursos. De tefren: los políticos se la afanan toda.
4. Inflación creciente: Aunque parezca curioso, había una generación que no conocía la inflación. K lo hizo: ahora la conocen. Y saber que está presente es per se un refuerzo sistémico. La expectativa inflacionaria genera inflación, y se convierte en una espiral inflacionaria
5. Segundo default en una misma década: El estado no está en condiciones de hacer frente a los vencimientos de deuda de 2009. No hay superavit fiscal para enfrentarlo. Sólo nos queda nuestro prestamista estrella, Chavez, y a tasas exorbitantes. Por eso están desesperados por arreglar con el club de parís, y el tren bala es una de las llaves que esperan les abra la puerta. Y si no la abre, se consolarán con los retornos..
6. Superavit comercial: Cada vez se estrechará más la brecha entre exportaciones e importaciones. A favor, la menor presión sobre el tipo de cambio. En contra: la necesidad de divisas para pagar la energía que importamos en forma creciente, y el pago de la deuda generarán presión sobre el tipo de cambio, inflación y más de lo mismo.
El "service" del modelo: Cómo se evita la debacle. A diferencia de lo que hizo Duhalde (sostener artificialmente alto el dolar post default), cualquier intento devaluatorio en este momento se transferiría a precios, neutralizándolo. O sea, la píldora milagrosa pierde efecto antes de ser recetada. Deflación de precios: no jodamos, estamos en argentina. Los precios no van a bajar a menos que haya una fuga de capitales equiparable a la de 2001 que reduzca la base monetaria lo suficiente como para que los precios bajen (en términos reales, en moneda dura). En realidad bajarían por el tremendo efecto recesivo que se viviría. Competitividad: o sea, productividad; o sea, eficiencia; o sea inversión genuina en factores de producción: no me lo vuelvas a hacer decir: no jodamos, estamos en argentina. Ajuste en el gasto público y mejora en la asignación del gasto: te dije que no me lo hagas volver a decir: no jodamos, estamos en la argentina.
Enfriamiento de la economía y que Dios haga un milagro: Dios existe.
Qué nos queda?: soy un poquito escéptico. Esperar que el gobierno desincentive el crecimiento del consumo privado, gaste menos y mejor, arregle con el club de parís y con los holdouts (los tenedores de bonos defaulteados que han quedado unilateralmente en la categoría de paga Dios) para refinanciar los compromisos externos, es como pedirle mucho a un gobierno argentino y para argentinos. Y después, se necesitaría que los empresarios inviertan y la gente trabaje. Aún si ocurriera, no tenemos energía ni infraestructura vial.
Hasta acá, los aspectos económicos que sintetizo en: somos un país que quebró, que sigue quebrado y además ahora no tiene infraestructura.
Por qué le es tan difícil desarrollarse a argentina? (además de por la falta de políticas de largo plazo) Cada país tiene una combinación particular de los factores productivos básicos: tierra, trabajo y capital. Argentina tiene relativamente bastante tierra, bastante poco capital dispuesto a ser invertido en actividades productivas, y una población con un mix educativo de terror. En detalle:
Tierra: Las actividades agrícolo-ganaderas son quizás el único sector productivo competitivo a nivel global. Lo único que no es el producto de un tipo de cambio, o de barreras arancelarias ni subvenciones estatales. Pero tiene un problema, que no absorbe grandes cantidades de mano de obra. De hecho, la tecnología desplaza mano de obra fuera del campo, en dos direcciones: a) aquellos con capacitación se pueden ir a la agroindustria b) aquellos sin capacitación van a las ciudades, a fundar la villa 31 bis, 31 backup, nueva 31, la otra 31 y similares. Acá está el verdadero dilema argentino: el campo es su gran motor, pero no ocupa gente y por ende, no distribuye la renta. La renta agropecuaria "decanta" en el resto de la sociedad a través de bienes de consumo de otros sectores, no de factores de producción o del empleo.
Capital: En la argentina, el sector demandante de empleo por excelencia es "la industria". Hoy es un eufemismo, compuesto por algunas empresas, un montón de pymes y por prestadores de servicios. Al tratarse en todos los casos de bajos niveles de capitalización - "empresarios ricos y empresas pobres", la gente que emplean tiene baja tasa de productividad. Por qué es importante la productividad? Porque sin productividad no hay oferta de productos, y ello nos condena a todos a no tener poder de compra. Llevado a la época de vivir de la caza y de la pezca, si vos cazás un búfalo, vas a poder trocarlo por muchos otros productos. Si cazaste una liebre, con suerte vas a darle de comer a tu familia. Adicionalmente, este es un país sin financiación, lo cual exige que la tasa de retorno de cada inversión sea más alta que en otros países que la tienen. En consecuencia, nuestra producción comienza a ser ineficiente desde el mismo momento que se decide la inversión.
Trabajo: Del total de residentes económicamente activos, muy pocos pueden ser absorbidos por el campo, el resto puede llegar a trabajar en la industria/servicios ineficientes. A su vez, el nivel de capacitación está en decadencia. Cada vez hay más gente que no sabe hacer nada y cada vez cuesta más conseguir gente calificada. Ello significa que por un lado hay una masa crítica de desempleados, y por otro hay tendencia a la suba del costo laboral.
En síntesis: hay demasiada gente que o no tiene lugar, o lo tiene en nuestro sector menos competitivo. Esta en realidad es la postal argentina de todos los tiempos. "Campo versus ciudad" o dicho menos eufemísticamente, "Los pocos que realmente generan algo contra la mayoría que nos lo queremos quedar". Nuestra trifecta tierra / trabajo / capital es un ticket a la desgracia que sólo la redistribución del ingreso realizada por el estado puede reconfigurar en beneficio de las mayorías, y en perjuicio del único sector competitivo del país.
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Pero lo peor, es el descalabro institucional. El poder K, basado en la aplicación de impuestos no coparticipables para luego obtener apoyo político de aquellos que deseen tener obra pública en sus provincias y municipios, nos ha convertido en un país unitario. De cosa pública ni hablar, porque nos hemos convertido en un feudo donde el poder legislativo delegó facultades indelegables en el ejecutivo, y el poder judicial está subordinado al ejecutivo. Las libertades individuales están en peligro, y particularmente la propiedad, afectada con la célebre frase "(in)seguridad jurídica" que sintetiza: si no me dan tranquilidad que no me la van a sacar, no pongo un mango.
Mitos y falacias argentinas:
1. Tenemos 50,000 millones de reservas. Desarrollado en el post anterior. Recordar que el turco tenía 40,000 y se fueron como el agua por el bidet.
2. El mundo está ávido de alimentos, vamos a volver a ser el granero del mundo. El múndo siempre está ávido de algo. Cuando el primer mundo demanda y el tercero satisface, ocurren las desgracias como el petróleo en medio oriente, las papeleras en uruguay, el agua potable y...prefiero no escribirlo
3. El turismo es la industria del futuro: El turismo argentino es una actividad respetable, pero marginal. Un nicho. Nunca vamos a vivir del turismo como españa.
4. Internet y las comunicaciones nos acercan al mundo. Seguimos estando en el culo del mundo, por razones geográficas, económicas y políticas. El mundo se globalizó para que el provecho servil que el primer mundo saca del tercero se haga de forma más eficiente, no para que el tercer mundo saque provecho del primero.
5. Los brasileños son unos fumados, y nosotros somos más inteligentes, jugamos mejor al futbol y la bristol es más linda que copacabana: creo que todo es falso, y lo peor, es que quizás lo del futbol sea la afirmación más cercana a la realidad. Así estamos. Brasil es una potencia mundial, y nosotros unos forros.
6. La ciudad apoya al campo: La ciudad apoya su propio bienestar, o sea, el de la clase media urbana que sólo salta cuando le ponen la mano en el bolsillo. El cacerolazo del otro día comenzó en belgrano, con las esposas de los chacareros que se compraron toda la zona norte de baires con las cosechas de estos años.
7. Estamos nacionalizando las empresas privatizadas: K es hoy por hoy el argentino más rico, con intereses en todos los sectores estratégicos del país. No hablo ni de decenas, ni de centenares, ni miles de millones. Todavía más.
8. Clarin miente: qué novedad. Bah, sí, la novedad es que ahora comenzó a mentir menos.
9. Cristina es una intelectual: habla mal de mí incluirlo en el listado.
10. Estamos condenados al éxito: ...
sábado, 10 de mayo de 2008
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1 comentario:
DEFAULT Y MAS RUMORES DEL CORRALITO "K"
Días atrás he publicado un post sobre rumores de un nuevo corralito bancario que circulaban por la web, hoy he visto que esos rumores llegaron a los diarios junto a otras noticias también preocupantes.
PERFIL: por un lado hay quienes indican que se habrían triplicado los retiros de depósitos de los bancos. Por el otro, el Banco Central lleva gastados 100 millones de las reservas para mantener el precio del dólar y se duplica la posibilidad de un default en los próximos dos años.
LA NACIÓN: La deuda del país ya supera el nivel registrado en 2001. La deuda en el último año del gobierno de Fernando de la Rúa, era un 54% del PBI, la cifra actual ascendería al 67%.
AMBITO FINANCIERO: El ahorrista tradicional en plazo fijo sigue desconfiando. Por ello es que la conducta imperante es el traspaso al dólar.
Continuar leyendo en: http://sumeclientes.blogspot.com/2008/05/default-y-mas-rumores-del-corralito-k.html
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