viernes, 29 de agosto de 2008

No es fino?

A principios de la década del 90' a Mauricio le gustaba Leo Masliah. Confieso que nunca entendí el humor del charrúa. Su cara inexpresiva, su voz monocorde y sus remates sin decir nada estaban más allá de mis posibilidades. Un día me encuentro con Mauricio y se produce este diálogo:

- Sabés que me parece que esta mañana hablé con Leo Masliah?
- Qué?
- Sí, me parece que hablé con él. Llamé al teatro donde se presenta esta noche para comprar entradas, y me dijeron que el precio era de 200 pesos. Entonces pregunté si ese era el precio de todas las entradas, y el que hablaba conmigo se quedó en silencio.

Comencé a cagarme de risa, y Mauricio se quedó mirándome en silencio, al estilo Masliah. Supuse que él quiso preguntar si habían distintos tipos de localidades (pullman, etc) y quien escuchaba entendió que le preguntaba si 200 pesos costaban todas las entradas disponibles (una forma sutil de decir que era un robo). El tipo se quedó callado para no mandarlo al diablo? No lo sabré nunca, pero ese día el admirador superó al artista....

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